Una aventura que corona el vuelo de los cóndores

El camino es enroscado y en ascenso. La travesÃa comienza en las yungas subiendo por Raco. Hay que cruzar varias veces el rÃo Grande, que parece el más empedrado del mundo. Los senderos dibujan “zetas” en la montaña y, por el tipo de camino, sólo se puede llegar a pie o a caballo.
Son sitios casi inexplorados, pero el esfuerzo tiene su recompensa mayor al llegar a la posada Las Queñuas, una estancia enclavada en las montañas de San José de Chasquivil, donde el viento parece soplar una vidala del silencio.

En el trayecto es posible cruzarse con la gente del lugar, que vive aislada, pero que se acostumbra a recibir cada vez más visitantes. Los turistas saben de antemano que la experiencia está basada en el cuidado de los recursos naturales, y el respeto a la cultura y a la historia del lugar.
La estancia es una reserva natural, privada, que sorprende por la variedad del paisaje. Hay lagunas, y el entorno está repleto de guanacos. Es imperdible visitar “las condoreras” al amanecer, cuando los cóndores sobrevuelan en busca de alimento. Y, si de volar se trata, también se puede llegar en helicóptero o en avioneta, pero no tiene el mismo sabor de aventura.
fuente:lagaceta
Tags: aventura, montaña, rio, rio grande, senderismo, senderos
July 13th, 2010 at 11:08 am
Muy práctica y muy interesante esta información.
Veo que son excursiones de gran nivel y de ámbito internacional.
Nosotros organizamos rutas de senderismo (senderismo selecto queremos llamarlo) por el futuro Parque Nacional de Guadarrama en Madrid (España)
Pásate por mi página (http://estadonatural.weebly.com), creo que te puede resultar interesante.
Un abrazo y saludos,
Pedro