Sendeman llega a Islandia: la isla del fuego y del hielo
Saturday, January 17th, 2009
Sendeman realizó en verano un apasionante viaje a Islandia
Unos 3030 kilómetros y 169 días separan al grupo de senderismo Sendeman de la inolvidable experiencia y magnifica aventura vivida el pasado mes de julio, en la que diez componentes de dicho grupo viajó a Islandia: la isla del fuego y el hielo.
A parte de conocer un poco el país y la cultura, el objetivo que este grupo de senderistas pretendía con este viaje no era otro que realizar uno de los trekkings más bonitos del mundo: la ruta de Landmannalaugar.
Después de aclimatarse al lugar, los dos primeros días de estancia en este país Sendeman recorrió parte de la costa sur, visitando el enclave donde tuvo lugar el primer Parlamento Europeo, muy cercano a la falla que separa Europa de América.
Asimismo visitaron también Geisyr, que da nombre a este sorprendente fenómeno natural y la catarata de Gulfoss. Imprescindible no perderse la visita al glaciar Vatnajökull, la masa helada más grande de Islandia y de toda Europa, para después comenzar camino de nuestro propósito.
A 64º de latitud norte, el 13 de julio comienza la andadura de Sendeman, “sin saber que nos depara el destino ni que nos encontraremos durante las siete jornadas que dura esta aventura”.
“Montamos las tiendas de campaña y acampamos en la base de la montaña Landmannalaugar, imposible de pronunciar. Sorprende por su belleza, por la variedad de colores que se observan en cada pedazo de tierra mezclando en su seno fuego y nieve al mismo tiempo. Impresionante contraste con nuestra maravillosa y amada tierra manchega”.
Pensando en los 80 kilómetros que les separan de la meta la expedición de Sendeman intenta conciliar el sueño en las noches sin oscuridad.
Expectantes comienzan el trekking, paisaje lunar, seco, volcánico, lava sólida, olor a azufre y fumarolas que les acompañan en su camino, y poco a poco la naturaleza les envuelve en su grandeza y su fuerza. “Exhaustos, llegamos al primer refugio, en medio de una ventisca y fortísimo viento, que nos envuelve gran parte del camino.Tenemos que secar nuestras ropas, descansar y reponer las fuerzas que la dura jornada se ha llevado. Pensamos en si el temporal durará mucho tiempo”.
Con incertidumbre, abrigados e impermeabilizados, emprenden el camino de esta etapa hasta el siguiente refugio. Fueron bajando en altitud, al tiempo que abandonaban aquellas maravillosas montañas que tanto les habían cautivado.
La visión de horizontes interminables, con una naturaleza tan cambiante y tan nueva y joven a la vez, les hacía descubrir que su origen bien hubiera podido ser así. Paisaje exento de árboles, zonas aún con nieve, olor a azufre, roca volcánica, con pequeños musgos que poco a poco cubrían la superficie hasta formar bases firmes donde agarrar las primeras raíces de las plantas.
Primer cruce de río con fría agua de glaciar que por sus dimensiones les permitió saltar de piedra en piedra. Paso por una hermosísima laguna antes de llegar al acogedor refugio, que compartían con un grupo de italianos a los que ya tenían controlados desde el principio. Descanso y cena caliente, que ayudó a preparar al guía.
Nueva jornada, impresionante y luminoso día se encontraron al despertar. Tierra de color ceniza, fino polvo y 12 kilómetros les separan de su siguiente destino, Emstrur-Botnar. De nuevo, cruce de río con gélidas aguas, esta vez sin piedras y descalzos se badea, no será el último les advierte el guía.
En el cruce con el siguiente río el grupo de italianos se asombra del arrojo y pericia de las chicas españolas, ya que sin pensarlo, con seguridad y decisión en tres saltos por separadas piedras conquistan la otra orilla. Llegada a su destino, de nuevo, y por segunda vez el grupo monta las tiendas de campaña.
Después de cenar y charlar un rato, la expedición de Sendeman se va a las tiendas no sin antes presenciar el ritual de bajar la bandera islandesa acompañada de un cántico, que solo la guardesa y unos acompañantes de ésta, entienden. Otra noche sin oscuridad.
Nuevos y radiantes días que la naturaleza les regala en todo su esplendor. La tierra cambia de color y poco a poco se van adentrando en montañas llenas de colores, valles, riscos, precipicios, zonas que atraviesan agarrados en ocasiones a cuerdas para no despeñarse.
Pasan el bosque de Thor, rey de los vikingos. Sorprende porque allí la vegetación no tiene mucha altura, debido a los fuertes vientos que tiene que soportar.
Ultimo día
La estancia del último día fue en un pequeño refugio que compartían con otros compañeros italianos. Tarde-noche larga, bastante agradable y con cierta nostalgia, pues sabían que lo más bonito de nuestro viaje terminaba allí.
Después de una corta caminata, sintieron bajo sus pies el hielo glacial y desde una de las ventanas del refugio, contemplaron una puesta de sol interminable, desde otra, el cielo despejado les deja contemplar la luna llena en todo su esplendor.
Al día siguiente, descendieron a la costa al tiempo que el agua saltaba de cascada en cascada hasta contar cerca de 30. La más grande de todas ellas, su meta; Skogafoss. Impresionante salto de agua de más de 65 metros de altura. Pero el resto sorprendían por su belleza y espectacularidad.
Los días finales del viaje los pasaron en Reykjavik. El primero de ellos realizaron un avistamiento de ballenas y visitaron el Blue Lagoon.
“Después de toda aquella caminata venía muy bien relajarse en aquellas aguas termales. Una gozada y una maravilla que todos volveríamos a repetir si aquello estuviera más cercano”. Posteriormente cenaron en un pequeño bar del puerto, donde comieron salmón y ballena entre otras cosas.
Viaje inolvidable, de los que rara vez se repiten, de los que unen a las personas que lo llevan a cabo y de los que permiten descubrir no sólo tierras, lugares y gentes desconocidas hasta entonces y distantes en el espacio y la cultura, sino que también facilitan el descubrimiento, la amistad y el acercamiento de las gentes que habitualmente tenemos cerca de nosotros pero a las que no damos importancia por eso, por que las tenemos al alcance de la mano.

