Del Trevenque al Himalaya

Tres granadinas forman parte de la Expedición Mujer Andalucía que tratará de subir a un sietemil y un ochomil en Nepal El objetivo es coronar dos picos nunca alcanzados por ningún alpinista andaluz

Del Trevenque al Himalaya

PREPARADAS. Las tres escaladoras granadinas, durante una ascensión.
AL Trevenque, pico emblemático de la baja montaña de Sierra Nevada con 2.079 metros de altitud, sube casi cualquiera. Al Manaslu, la octava cumbre más alta del mundo con sus 8.163 metros, suben muy pocos. Pero por algo se empieza, por ejemplo, por el Trevenque.

En ese pico simbólico y en otros senderos clásicos de la sierra granadina como la Vereda de la Estrella dieron sus primeros pasos como montañeras tres granadinas que en los próximos meses se disponen a escribir una página histórica del alpinismo andaluz. Ana Morón, María José Cardell y Tamara Romero forman parte de la primera expedición integrada exclusivamente por mujeres que intentará coronar dos cumbres no alcanzadas nunca por andaluces, hombres o mujeres.

Baruntse (7.200 metros) y el citado Manaslu serán ‘atacados’ -en el buen sentido- a mediados de noviembre de este año y en abril de 2009 por un grupo de seis mujeres intrépidas, respaldadas por la Federación Andaluza de Montañismo (FAM). La idea no es otra que impulsar el montañismo femenino y demostrar que cuerdas, piolets y crampones no son sólo cosa de hombres. El primer desafío, el Baruntse, está a la vuelta de la esquina pues la expedición partirá hacia tierras nepalíes el próximo lunes 20 de octubre. Pero el proyecto de formar una expedición con mujeres alpinistas para coronar esos dos picos comenzó a gestarse mucho antes, hace casi un año. La FAM pesó que había llegado el momento de innovar y darle una oportunidad a las mujeres alpinistas y lanzó la convocatoria para seleccionar a seis montañeras y dos reservas.

En Sierra Nevada

Las candidatas fueron sometidas a distintas pruebas prácticas en Sierra Nevada, y también pasaron entrevistas con personal de la Federación. Ana, María José y Tamara superaron las pruebas y su sueño de coronar dos cumbres reservadas a la élite del alpinismo mundial comenzó a ver la luz. Desde entonces, no han parado. Al trabajo para llevar adelante el proyecto en todos sus detalles se ha sumado la preparación física específica de cada una y, lo más difícil, la búsqueda de patrocinadores.

El presupuesto de las dos expediciones ronda los 266.000 euros y la Junta de Andalucía ha comprometido una ayuda de 45.000 euros. De esa cantidad al total a buscarse la vida. Los patrocinios caen pero con cuenta gotas. La crisis tampoco ayuda. Las alpinistas saben que, al menos para la expedición al Baruntse, deberán poner de su bolsillo el dinero que falte. Deportes Sherpa, Infisport y Andaluza de Trabajos Verticales ya han arrimado el hombro pero toda ayuda es poca.

El primer reto

Ascender por encima de siete mil metros conlleva una fuerte logística, formación técnica y preparación física. El Baruntse se integra en la cadena montañosa que separa el macizo del Everest del Makalu, en pleno corazón del Nepal, rodeado de gigantes ochomiles. La mayoría del tiempo la escalada en esta montaña es relativamente accesible excepto en una parte de cresta, a los 6.800m aproximadamente, donde por un lado hay una cornisa y por el otro la ascensión es muy vertical.

Para ascender el Baruntse se necesitan instalar dos campos de altura, uno a 6.146 metros en el collado oeste y otro a 6.500 metros en la base de la arista sureste. Desde allí hasta cima, hay más de 700 metros de desnivel que se salvan en un solo día. El sistema de trabajo se plantea de forma ligera y flexible para adaptarse a las condiciones de nieve y metereológicas. Se distribuirán las tareas de equipamiento en función de las condiciones propias de estado físico y aclimatación a la altura de cada una. El campo base se instalará sobre una morrena glaciar a 5.250 metros.

«El ataque a cima sabemos que va a ser muy exigente y en condiciones de frío intenso, pero confiamos en la estabilidad meteorológica de la época post-monzón, que es cuando vamos, ya que tenemos el tiempo justo para atacar cumbre», comenta Ana. «En concreto, contamos con 15 días de escalada, en los cuales trabajaremos para establecer los dos campos de altura y consensuar quiénes subirán a cima», precisa María José.

El ‘trekking’ de aproximación partirá del Lukla el 23 de octubre y, atravesando el Campo Base de Mera La, les conducirá hasta el campo base del Baruntse en los siguientes 8 días. Servirá de aclimatación y de puesta a punto para la ascensión. La vuelta, se llevará a cabo por Namche Bazaar, el escarpado y a la vez impresionante paso de Amphu Lancha hasta llegar, nuevamente a Lukla, esta vez en tan sólo 6 días.

El regreso a España se ha previsto para el 24 de Noviembre. El reto es lograr una cumbre aún no alcanzada por ninguna persona andaluza, y además, llevarlo a cabo sin oxígeno. «Estamos preparadas, pero por si acaso hemos pasado un completísimo chequeo médico en el CAR (Centro de Alto Rendimiento) de Sierra Nevada, para comprobarlo», revela Ana.

El ochomil

El Manaslu se encuentra al norte del Nepal casi tocando al Tíbet. Su aislamiento geográfico, sus laderas avalanchosas y los tramos de 80º de inclinación a 7.000 metros componen un cuadro sólo apto para cordadas aguerridas.

María José cree que se trata de una elección «a la altura de un gran proyecto como éste. El Baruntse es un 7.000 con una línea de ascensión limpia y elegante. El Manaslu, es de los pocos ochomiles que hoy en día no se ve asediado por expediciones comerciales, dado que se trata de una montaña remota y de un gran compromiso tanto físico como psíquico». Este pico ha sido recientemente coronado por Edurne Pasabán, una leyenda viva del alpinismo mundial. Ana, María José y Tamara salen el lunes tras sus pasos.

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